
El proceso de venta del 100% de las acciones de Aeropuertos Siglo XXI (Aerodom) a la multinacional Advent International contó con la aprobación de la Comisión Aeroportuaria y no afecta el contrato de concesión que tiene esa empresa con el Estado, pues las condiciones siguen sin variación.
Así lo afirmó el director del Departamento Aeroportuario, Andrés Vanderhorst, quien reveló que las negociaciones entre Aerodom y Advent venían desde hace alrededor de un año para completar el proceso de venta de las acciones, aunque aclaró que Aerdom continúa como persona jurídica y manejará los aeropuertos, mientras que Vancouver Airport Services también será la operadora.
“Esto es una operación de venta de acciones”, explicó el funcionario mientras dijo que la Comisión Aeroportuaria, compuesta por cinco miembros del Gobierno y tres del sector privado, donde el director aeroportuario es el secretario con voz, pero sin voto, aprobó el cambio de acreedor de los préstamos que se habían hecho para la operación.
Durante una intervención en el programa radial “El Gobierno de la mañana”, sostuvo que en el contrato de arrendamiento aprobado por el Congreso se estipula que los accionistas tienen potestad de cambiar o transferir las acciones, lo cual está establecido en los contratos, siempre y cuando se mantenga al operador y las condiciones.
“Yo quiero anunciar al país que en función de esta situación el Departamento Aeroportuario está procediendo a la contratación de técnicos para manejar de manera más eficiente el tema del contrato de concesión, como es el caso de dos profesionales que antes estaban en esas funciones, uno de los cuales trabajó durante un tiempo con Aerodom, para activar el departamento que tiene que ver con estas cuestiones”, dijo.
De lo que se trata, según Vanderhorst, es de exigirle a la empresa Aerodom que mantenga los controles, eficiencia, seguridad y la inversión que debe hacer con base en el contrato que hizo con el Estado.
En ese sentido, dijo, la operación fue aprobada por la Comisión Aeroportuaria porque tiene potestad para ello, mientras se mantiene a Vancouver como operadora por ser en la que el Estado tiene la fe porque está en el contrato de concesión. “En vez de ser los Hozoury los dueños de las acciones ahora es una empresa que maneja la mayoría de los aeropuertos de México, incluyendo los de la capital”, indicó.